El plan perfecto

- Y tengo prueba de Bioquímica el viernes así que...estoy estudiando, pero ya tengo todo planificado así que no tengo tanto problema
- ¿Ah, si?
Hablando en la pajarera a las ocho de la mañana, editaba clases en el note mientras hablaba con Agustín, que había llegado unos minutos atrás reclamando porque la profe de pinpon no lo había dejado entrar a clases.
- Estudiaré la mitad de la materia en los primeros tres días, doy el seminario de esa materia; y los tres días restantes estudio todo el resto.
- Ah que buena...pero hay un problema
- ¿Cual?
- Terminarías de estudiar el sábado
- ...
- La prueba es el viernes

La mitad de tu vida

Así es, cuando te encuentras en la mitad de una conversación escuchando la misma frase, una y otra y otra vez:
- ¿¡Nunca viste "la serie de las tortugas ninja voladoras mutantes que hacen sushi y coreografías de las spice girls y pelean con otros mutantes malos que quieren destruir al mundo sin razón aparente"!? ¡Te has perdido la mitad de tu vida!
- Si perdiera la mitad de mi vida cada vez que me dicen eso...

¿Qué pasaría?
Fue entonces cuando en uno de esos momentos de inspiración máxima, que de seguro fue en el baño o cuando no me podía quedar dormida; llegué a la conclusión de que mi vida tiende a cero.

¿Por qué?
Supóngase que mi vida es una función de x, con x la cantidad de años que tengo, osea f(x) = x. Y que cada vez que me dicen eso, la función de "vida efectiva" que vendría siendo algo como

g(x,n) = f(x)/2^n
con n la cantidad de veces que me han dicho que "he perdido la mitad de mi vida"; pierdo, efectivamente la mitad de vida que me quedaba antes de que usaran la bendita frase. Considerando, en particular el caso para x=21, luego:
g(n)= 21/2^n

Particularmente si suponemos que me han dicho eso 10 veces, aunque lógicamente lo han hecho más de 10, pero es por dar un ejemplo:
g(10) = 0,0205
¡Ni siquiera un año de vida! De hecho, son 7,48 días. Lo que es muchísimo comparado con el caso general: cada vez que aumentamos n, g(n) se hace cada vez más pequeña, tan así que para un n infinito (o lo suficientemente grande) la función:
lím g(n) = 0
n->oo
Es decir que oficialmente no tengo vida, o mi vida tiende a cero.

Se ha obviado la identidad de la persona que me ayudó a hacer "el cálculo" de este post, en la pajarera, estudiando físicoquímica hace algunas semanas atrás. Esto es casi como decir "ningún Aurelio fue herido durante la realización de este post" pero se entiende ¿verdad?

Conversaciones de un sábado por la noche

- Así que ahora pueden estar tranquilos, cuando hablen de cosmología el sábado en la noche podrán decir que...
Lógicamente no había escuchado ni la mitad de las cosas que había dicho, es que no puedo evitarlo, cada vez que:
- Y entonces la supernova...
Comienza a sonar el "Si tu me quieres tienes que sabeeeeeer, que sólo hay algo que me gusta haceeeer, si tu me quieres tienes que saber bail..." que no se va hasta que termina la clase, e incluso a veces continúa hasta hacerse incontenible y...
- Amor, de verdad que ¡no puedo pescar esas clases!
- Pero cómo tanto.
- Es que cada vez que dice supernova, me pongo a cantar "open up open up your heart!"
- Bueno, podría ser peor, podrías pensar en Diarrea Mental, así como "open up open up your le..."
- Sí, ya, gracias por tu apoyo.

Así fue como, ya a salvo de menciones de supernovas, llegó la noche del sábado, sentados en la mesa hablando de la vida.
- Pero...¿Qué son los hoyos negros? ¿Y la velocidad de la luz? ¿Relatividad?

Crema

6 de la tarde, algún día de Septiembre, sentados en la mesa comiendo duraznos en conserva.
- ¿Me tiras la crema?
Una crema voladora más tarde
- ¿Tenías que ser tan literal?
- Sí, si por algo estamos en una sociedad literaria.

No tenía idea de que era por eso.

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