Nunca pensé que sería tan difícil encontrar algo que no fuese peludo, rosado, ni extremadamente acolchado, o que gritara "mírame ¡Las parkas están de moda!"
Mientras caminaba acompañada de mi madre, que se esforzaba por mostrarme constamente cosas que sabía que no me gustaban. Me iba sintiendo cada vez peor. El no haber dormido, dolor de cabeza, y el hambre por no haber tomado desayuno.
Para rematar se me ocurre quejarme en voz alta, a lo que mi madre responde:
- Natalia, no me vengas con excusas. Hace muchísimo tiempo que no logro sacarte a comprar ropa y ahora me dices que te duele la cabeza.
- ¡Pero no es una excusa! ¡Es verdad!
Minutos después, nos atendió una señora ultra hiper rubia con una sonrisa tan artificial que me dio más miedo que ganas de comprar algo. Hizo la pregunta mágica
- ¿La ayudo en algo?
A lo que madre saltó, literalmente, respondiendo
- ¡Sí! Ayúdela por favor ¡Ayúdela!
Acto seguido estaba en la caja pagando un impermeable (lo más "clásico" que tenían) sin pelos, ni ojos...ni rosado.
- Natalia, no sé que tanto color le pones. Si igual todo te queda bien.
- Sí, mami.
Archive for 05/01/2005 - 06/01/2005
¿La ayudo en algo?
No es música, no es teatro, es ¡Calenda Maia!
Mis pensamientos fueron interrumpidos por el tono no-azulado del estandarte que Edhel llevaba, totalmente asombrada ante tal descubrimiento, exclamé:
¡¿No que era azul?!
Minutos después, arrepentida de haber pronunciado esas palabras; Mithlond aún continuaba discutiendo de lo mismo, y hablo una discusión pareja, como si nos hubiesen dividido especialmente para la ocasión.
Ya me preguntaba si me estaba volviendo daltónica cuando Tío Jiggly se refirió a la "Azul naturaleza del estandarte" como un Dogma de Mithlond, aseverando que a la luz de "Anacleto el Profeta" se revelaba la verdadera esencia ocultada tras su morado aparente.
En éso estábamos cuando apagaron las luces por segunda vez. De inmediato un silencio invadió la sala y me puse a pensar (¡Horror! ¡Pensar!) cuanto extrañaba la música de esa forma. No un señor grave al frente de su partitura siguiéndola como tal. Una música con aires de improvisación pero sin caer en el error disfrazado. El equilibrio perfecto entre lo visual y lo musical, la variedad de situaciones captura de una forma tal que ni piensas en cuanto tiempo ha pasado hasta que es demasiado tarde.
No puedo evitar tener esos ataques de yo quiero cantar como ella, quiero tocar flauta como él. Quiero volver a sentir que yo y la música nos encontramos todos los días sin excepciones. Y no dejé de pensar en éso hasta llegar a mi casa, aunque las risas inundaran el ambiente cuando Mithlond se dedicó a preguntar de qué color era el estandarte a otras personas para comprobar que: ¡Debe ser azul! ¡Es azul!
Nota que nadie debe leer pero que igual pongo aquí Aunque mami de Zaki dijo que era índigo, pero...¡shh!
Nota mental A la hora de ponerme de acuerdo con Niña Tae sobre postear del mismo tema, escribir antes que ella para ahorrarme el reescribir el post por temor a sonar demasiado repetitiva.