Hola SPAM:
Me agrada que te haya gustado mi blog, sobretodo a un ser bilingue como tú, que postea en inglés y tiene nick y me invita a una página (que no visitaré) cuyo título está en español.
Espero que esté bien, y que siga leyendo papel de dulce, porque aparentemente nadie más lo hace.
Saludos.
Zakito.
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Sobre comentario del post anterior
Microcuentos
Mi hermana tiene que escribir un microcuento, mi hermana lee papel de dulce. Mi hermana escribe mientras yo escribo esto, puede escribir sobre cuando se duchó en medio de la noche pensando que era de día, cuando despertó en el baño, cuando se robó una cuchara y la pasta de dientes. Tiene un blog pero escribe cosas que hace todos los días, me recuerda cómo era, tal vez por eso peleábamos tanto.
Tan taran tan tan
Recuerdo cómo me emocioné al postear por primera vez en un weblog. Recuerdo cómo esperé durante horas que alguien comentara algo en mi tag (porque en ese tiempo blogger no tenía habilitada la opción de comentarios y todo eso) para sentirme leída aunque escribiera cualquier cosa. Recuerdo como visité como mil weblogs los que linkeaba para que ellos me linkearan y así tener más visitas.
Recuerdo cómo dejé blogger porque siempre fallaba y lo odiaba. Así huí a mudblood.org y luego a bitácoras porque buscaba independencia.
Y hoy, luego de estar chata de que bitácoras fallara y fallara (¡De verdad que le di una oportunidad!) me enojé y me vine para acá.
Así que eso, pasaré la próxima hora y media subiendo los posts de papelde dulce que creo que valen la pena.
PD: Y como bitácoras es malo malo malo no me dejó entrar a papel de dulce allá así que sólo pude pasar las historias que estaban en el caché de google. Snifs. Seguiré intentando.
¿Por qué "bloggear"?
Hubo una época en que la gente no dejaba de regalarme de esos cuadernitos con hojas perfumadas de diversos colores (para mi desgracia incluyendo el rosado) y el candado que con un Made In China arruinaba todo el misterio que podría llegar a irradiar un artefacto como ése.
Los "diarios de vida" se apilaban sobre mi escritorio, sus hojas interminables eran de lo peor y cuando lograba escribir durante más de una semana no encontraban mejor cosa que perderse. Stúppidos
Me aburrieron, así que escribía en todas partes: la mesa, una servilleta, hojas sueltas, sólo por la necesidad de llevar esas frases a "algo concreto", aunque mi madre se quejara una y mil veces del caos que causaban las hojas de mis blocks en el piso de mi pieza.
Así llegó Septiembre del 2002*. Mi prima, días atrás, me había hablado de una página donde escribía lo que le pasaba. "Curioso" pensé (por no decir "mira tú, que simpático" porque sonaría demasiado igual a mi padre). Fue entonces cuando, en un arranque de curiosidad entré a blogger.com. Así empezó todo.
A veces sentía la obligación de dedicarle unos minutos, una necesidad de pasarlo todo a palabras, a HTML. Una fracción del ciberespacio para mí y para todos a la vez. Conservar ese hábito, uno de mis tantos pasatiempos (porque no me atrevería a "ganarme la vida escribiendo")
Tiempo atrás Tae me preguntó si se podría vivir de ser weblogger. A mí me encantraría. También me encantaría poder escribir de algo que no sea de mí, algo más interesante que la vida misma. Aunque de todas formas me fascina poder llegar a pensar que conozco a alguien sólo guiándome por sus escritos, por su forma de darse a conocer en la blogósfera, desde su presentación visual, cómo se describe a sí mismo, el título que le da a su espacio, el conjunto de todas esas cosas en un weblog, una intención de darse a conocer, ser único.
¿Por qué "bloggear"? Ni idea, no podría explicárselo a alguien que no sienta la necesidad, si encuentran la respuesta entre líneas, una que pueda aplicarse a cualquier weblogger sin excepción alguna la agradecería. (Que cuadrado sonó eso)
*Intenté buscar mi "primer post" pero desgraciadamente borré mi primer weblog en un arranque de "esto ya no sirve"